Contraste

Ataque a mujeres trans

• Según la queja divulgada en redes sociales, integrantes de la Policía las agredieron con bolillo y disparos.

La Personería de Bogotá solicitó a la Procuraduría y Fiscalía investigar un ataque, reportado en redes sociales, realizado por integrantes de la Policía a personas trans en actividades sexuales pagadas, ocurrido a la madrugada de hoy en la Avenida Caracas con calle 22, localidad de Los Mártires.

Al tiempo, se solicitó a las Secretarías de Gobierno, Seguridad, Integración Social, Mujer, Salud y Planeación tomar las medidas suficientes para atender a población trans, especialmente afectada por la cuarentena obligatoria. La Personería ha documentado que la respuesta institucional para menguar los efectos negativos del aislamiento sobre el mínimo vital de estas personas ha sido tardía e insuficiente.

Según la queja, a las 3:50 de la mañana, algunos uniformados de la Policía llegaron a gritarles, ofenderlas y agredirlas. La queja indica que les pegaron con bolillo, les dispararon y las corretearon por varias cuadras con las motos y patrullas.

Dos personas Trans, dice la denuncia, recibieron disparos en sus glúteos, sin embargo, la ambulancia, luego de varias horas no llegó. Las mujeres trans en sus construcciones identitarias, tienen silicona en sus glúteos, esto les genera complicaciones de salud muy graves, en algunos casos, irreversibles. Este tipo de ataques son una expresión clara de violencia transfóbica.

Esta situación no es nueva, según la comunidad Trans, quienes indican que vienen denunciando la violencia por parte de la Policía, sin que las autoridades hayan realizado ninguna acción, precisamente en el mes del orgullo lGBT.

Algunas de estas denuncias han sido recibidas y tramitadas, de acuerdo con las competencias, por la Personería de Bogotá. Por ejemplo, el pasado 6 de mayo, organizaciones que trabajan con la población en la localidad de Mártires informaron que integrantes de la Policía amenazaban con bolillos y electroshocks a las mujeres que, dada su situación de vulnerabilidad, se vieron obligadas a retomar su actividad en el aislamiento.

De acuerdo con las quejas recibidas, la población se ha visto sometida a amenazas, extorsiones y violencia sexual por parte de integrante de la MEBOG, pues en ocasiones, presuntamente, les piden “dinero o favores sexuales” a cambio de no ser atacadas o que no les impongan un comparendo. Es urgente investigar y sancionar hechos como estos en los casos que corresponda para evitar su repetición.